MÄGO DE OZ
HECHIZOS, PÓCIMAS Y BRUJERÍA
HECHIZOS, PÓCIMAS Y BRUJERÍA
| 1. | «El libro de las sombras» | 5:32 |
| 2. | «H2Oz» | 3:54 |
| 3. | «Xanandra» | 4:24 |
| 4. | «Sácale brillo a una pena» | 4:13 |
| 5. | «Satanael» | 5:41 |
| 6. | «No pares (de oír Rock & Roll)» | 5:53 |
| 7. | «A marcha das meigas» | 1:44 |
| 8. | «Quiero morirme en ti» | 4:20 |
| 9. | «Sigue la luz» | 5:21 |
| 10. | «El mercado de las brujas» | 4:25 |
| 11. | «Celtian» | 4:11 |
| 12. | «Brujas» | 5:35 |
| 13. | «Hechizos, pócimas y brujería» | 8:23 |
Voy a comenzar mi repaso de los discos que más me han gustado, sorprendido o decepcionado, a lo largo de mi vida de melómano loco, con una de las bandas más especiales de entre mis favoritas. Y lo es no tanto por la desmesurada calidad de su música (que la tiene y de sobra), o por el género que practica (folk-metal, que también se encuentra entre mis predilectos); sino porque es un grupo que prácticamente ha acompañado mi adolescencia, como tantos otros. No soy ni el primero ni el último que al escuchar Fiesta Pagana, Molinos de Viento, Hasta que el Cuerpo Aguante o Gaia, recuerda algún momento, etapa o experiencia a la cual las tiene asociadas; sin embargo debo decir que personalmente muchas de sus canciones me han influido, tanto emocional como musicalmente.
Yendo al terreno estrictamente musical, pocos pueden negar que Mago de Oz es una banda con casi tantos detractores como fans (muchos de los segundos disfrazados de los primeros), especialmente por la controvertida figura de su batería, compositor y líder Txus di Felatio. Este siempre se ha caracterizado por su personalidad sincera, extravagante, directa y en ocasiones bastante cochina (rasgos que han quedado suficientemente plasmados en sus letras). Lo que no se puede negar es que aunque como batería sea bastante discretillo el hombre, es uno de los mejores compositores o poetas de este país bajo mi humilde punto de vista.
La salida de Jose Andrea del grupo, el cual sin duda había adquirido gran prestigio en la banda, suscitó no pocas voces agoreras que presagiaban la inminente disolución de uno de los mejores grupos de metal español de la historia. La incorporación de Zeta como vocalista al menos acalló los rumores de desaparición, pero inmediatamente aparecieron las voces de los que, aun hoy en día, no han conseguido superar el hecho de que una de las mejores voces de este país decidiera en su momento desvincularse del grupo y seguir otros proyectos musicales. Y entonces, cuando incluso sus fans más acérrimos y talibanes dudaban de la continuidad del conjunto, salió este disco.
El asunto comienza un trallazo de puro power metal como suele resultar habitual en los Mago desde Finisterra, El Libro de las Sombras . En él puede apreciarse la enorme calidad vocal de Zeta. Sí, está claro que no es Jose. Pero tiene un estilo propio muy interesante, con mejor manejo de los tonos graves que Jose y unos agudos más que decentes. La melodía recuerda a La Voz Dormida: buena noticia, porque es una de las mejores canciones de Mago. Destacan los teclados majestuosos y la voz sorprendente de Zeta.
Tras este subidón de adrenalina pasamos H2OZ, una canción reivindicativa en la que pretenden demostrar que la esencia de Mago sigue viva y dando guerra a diestro y siniestro. Zeta sigue a un buen nivel, y la letra cumple muy bien su función (aunque contiene más de una referencia a los que se han marchado, y alguna pulla desagradable a su antiguo cantante). Cuenta con un estribillo pegadizo, al estilo Mago.
Con Xanandra (uno de los mejores singles de la historia de Mago de Oz, según mi punto de vista) la cosa empieza con un riff muy heavy, entrando después la flauta y demás intrumentos folkies. Zeta despliega todo su potencial vocal (a costa de forzar en algunas partes), el solo de guitarra es excelente y la letra es una de las más elaboradas del álbum. Temazo.
En Sácale Brillo A Una Pena, Zeta demuestra que se siente muy cómodo en registros más próximo al Hard Rock. Adquieren mucho protagonismo de nuevo los teclados, y comienzan a mostrar la nueva faceta de Mago de Oz que se apreciará más claramente en el posterior Ilussia.
Satanael, con un comienzo que me recordó a Rage Against the Machine y también a su canción Astaroth, reparte caña a toda clase de personajes de nuestra sociedad. Como siempre, Txus no deja títere con cabeza en una visión critica y muy bien construida de la coyuntura socieconómica en la que vivimos. Zeta sigue a lo suyo, y vuelven a destacar las guitarras (fantástico Carlitos, es un fiera y lo demuestra disco tras disco).
No Pares de Oír Rock and Roll es, quizá, una de las canciones menos inspiradas del disco. Un homenaje al estilo de vida rockero tal cual lo interpreta Txus, y donde Zeta hace un trabajo excepcional. La melodía es muy rockera y convencional, pero eso no quita que el trabajo de las guitarras sea estupendo.
Después de A Marchas das Meigas, una instrumental sin mucho misterio, llega la única balada del disco. Se llama Quiero Morirme en ti, y tanto Zeta como Txus demuestran que las baladas se les dan muy bien. Zeta canta maravillosamente, aunque todavía no desprenda tanto sentimiento como lo hacía Jose (a ver quien es el listo que puede), y Txus compone una canción preciosa e impregnada de dolor y tristeza.
Sigue la Luz es otro tema que llama poco la atención, aunque su estribillo sea repetitivo y pegadizo a más no poder. Compuesto por Carlos Escobedo (que también participa en los coros), es el típico tema de hard rock con una letra que anima a ser optimista y encontrar nuestro lugar en el mundo.
Vuelven el metal y el folk de manos de El Mercado de las Brujas, un tema que regresa a los Mago más tradicionales y que recupera el enorme nivel del principio del disco. Una letra fantástica (en varios sentidos), que demuestra que, como a lo largo de casi todo el disco, Txus no ha perdido ni mucho menos sus facultades como compositor. Otro solo brutal cortesía de Carlitos.
Y después de Celtian, una muy buena instrumental que no se me fue de la cabeza en bastante tiempo, llega la canción intepretada por Patricia Tapia, una de las mejores cantantes del panorama rockero-metalero. En Brujas interpreta muy bien el papel, a la vez que deleita con la calidad de su voz.
La canción más extensa del disco y que le da nombre es, si no la mejor, una de las mejores del plástico. No rebosa tanta pomposidad y majestuosa sinfonía como Atlantia o Finisterra, ya que comienza muy en plan balada; pero pronto coge ritmo, combinando todos aquellos componentes del viejo y del nuevo Mago de manera magistral y con una letra basada en el desamor y el desengaño amoroso.
En resumen, Mago de Oz sacó un disco muy meritorio, que calló muchas bocas, demostró que Zeta es un excelente fichaje (y eso que todavía no ha demostrado todo su potencial vocal) y que Mago no va a desaparecer hasta que a Txus le de la gana. Lo cual, espero que como fan de Mago y aficionado a la música, ocurra dentro de mucho tiempo. La Bruja no murió Un disco de 8.
