lunes, 10 de noviembre de 2014

España va bien.

ESPAÑA VA BIEN


Todo este lío del referéndum ha sido, como siempre, una estrategia de los  dirigentes políticos nacionalistas y estatales para aparentar que cumplen sus compromisos y responsabilidades. Pero lo que realmente ha ocurrido es que se ha permitido que un gobierno autonómico presidido por un partido político inmerso en varios casos de corrupción y cuya sede fue embargada hace tiempo ( o debió serlo) desafía las leyes vigentes y que todos respetamos, nos gusten o no. Una serie de partidos separatistas que presumen de demócratas pero que pretenden imponer el criterio de la minoría a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía.  Y un Gobierno cobarde, pusilánime y que busca desesperadamente un acuerdo con CIU como ya ha hecho tantas veces.

¿Por qué no salió el ministro de Justicia a comunicar una reforma en profundidad del sistema judicial que garantice su independencia, en vez de contarnos la opinión de un gobierno formado en su mayoría por inútiles acomplejados sobre una estupidez que tenía que haber sido prohibida por manifiestamente ilegal? No, eso no toca. Esperad a que el Dios Todopoderoso Mariano os hable desde su plasma e ilumine nuestras indignas vidas con su sabiduría mientras se tumba en un sofá a ver como el PP se desmorona poco a poco. Y también, lo más importante, la integridad territorial de nuestro país, el imperio de la ley, el Estado de Derecho y la democracia española. Esto me recuerda cada vez más a la República de Weimar, la Alemania de principios de los años 20. ¿Y cómo terminó todo? Un partido totalitario con un programa revolucionario  y engañoso accedió democráticamente al poder. Pensemos en ello, ya que todavía podemos pensar con libertad. No nos hace falta ninguna pandemia mundial para destruirnos. Nosotros mismos sabemos hacerlo perfectamente.